Una historia sin principio ni final (2024)

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El consuelo es el sacrificio que busca la magia...

Una historia sin principio ni final es una misión del mundo de Mondstadt.

Sumario

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  • 3 Diálogos
  • 4 Historial de cambios

Detalles[]

  1. Entra en la sala inferior de la Biblioteca de los Caballeros de Favonius
  2. Explora la sala misteriosa

Recompensas[]

Desbloquear el Teatro Fantasía.

Diálogos[]

Paimon: Paimon no sabía que en la biblioteca había una sala como esta. ¿Será la sección restringida de la que Lisa nos ha hablado alguna vez?
Paimon: Humm, bueno, la verdad es que no lo parece.
Paimon: ¿O a lo mejor es una de esas salas de las historias a las que no dejan entrar porque en ellas se oculta algún gran secreto?
Una historia sin principio ni final (1) Pues si no querían que nadie entrara, deberían haber cerrado la puerta.
Paimon: ¡Cierto! Hemos entrado como si nada, y tampoco parecía que el cerrojo estuviera roto ni nada.
Paimon: Un momento, ¡esta no es la puerta por la que acabamos de entrar! ¿Aún estamos en la biblioteca?
Una historia sin principio ni final (2) ¿Estaremos bajo el Lago de Sidra?
Paimon: ¿Tú crees? Humm, eso sería una obra arquitectónica demasiado impresionante... ¡Paimon no cree que sea posible!
Una historia sin principio ni final (3) Tal vez estemos en otro mundo.
Paimon: ¿Qué otro mundo ni qué ocho cuartos?
Paimon: Humm, si Lisa no estuviera hoy de vacaciones, le preguntaríamos a ella. Bueno, ya que estamos aquí y no parece peligroso, ¿qué te parece si echamos un vistazo?
Paimon: Explorar cada nuevo sitio al que vamos: ¡ese es el secreto para ser una buena guía, y Paimon lo sabe muy bien!
Paimon: Mira, (Viajero), ¡un lobo de peluche superadorable!
Paimon: ¡Mira qué peludito! ¡Parece tan blandito que Paimon se quiere morir! ¿Quién lo habrá dejado aquí?
Una historia sin principio ni final (4) ¿Y si es el dueño de esta sala?
Paimon: "Viajero/a osado/a, ¿cómo te atreves a entrar en mi fortaleza sin autorización? ¡Prepárate para ser devorado/a! ¡Grrrrr!".
Una historia sin principio ni final (5) Quizá sea el vigilante de esta sala misteriosa.
Paimon: ¿Y el vigilante está durmiendo a pierna suelta en el sofá?
Paimon: “Zzz... Zzz... Si no veo ningún peligro, entonces el peligro no existe. Zzz... Zzz...”.
Paimon: A lo mejor podríamos ignorarlo por el momento. Esta sala es muy grande y hay mucho que explorar.
(Inspeccionan la pintura que se mueve)
Paimon: La persona de este cuadro... ¿se está moviendo?
Paimon: Eh... ¡Hola! Paimon es Paimon, y este/a es (Viajero). Perdón, ¿podrías decirnos qué es este sitio?
Una historia sin principio ni final (6) ¡Hola!
Una historia sin principio ni final (7) ¡Soy el/la Caballero/a Honorario/a de Favonius!
Paimon: Humm, nada, es como si no nos hubiera escuchado.
Una historia sin principio ni final (8) A lo mejor no era la forma más educada de saludarla.
Paimon: “Oh, noble y bella dama, ¿sería tan amable de atender nuestra petición?”.
Paimon: Claro, solo teníamos que saludarla con elegancia para que nos respondiera... ¡Como si eso fuera a suceder! Paimon cree que no es más que una imagen que se mueve.
Paimon: Paimon no entiende por qué pasa eso, y tampoco sabe dónde podríamos encontrar una respuesta. (Viajero), ¿qué tal si echamos un vistazo en otro sitio?
Una historia sin principio ni final (9) Paimon, entra en el cuadro.
Paimon: Aaaaah, claaaaro... ¡“Solo tenemos que entrar en el mundo del cuadro”! ¡Ja! Ya te gustaría que Paimon dijera eso. Además, Paimon no cabe por ahí.
Paimon: Esto no es una cuestión de entrar o no entrar en el cuadro, (Viajero), ¡espabila!
Paimon: *Suspira*, en fin, Paimon no entiende por qué pasa eso, y tampoco sabe dónde podríamos encontrar una respuesta. ¿Qué tal si echamos un vistazo en otro sitio?
(Inspeccionan el lobo de peluche)
Paimon: El peluche es tan adorable que dan muchas ganas de tocarlo.
Una historia sin principio ni final (10) Darle palmaditas en la cabeza
Una historia sin principio ni final (11) Tirarle de las orejas
Una historia sin principio ni final (12) Tocarle la barriga
Paimon y tú tocan el peludito lobo de peluche...
Paimon: Jeje, ¡qué blandito! Tal y como Paimon pensaba, está relleno de algodón, así que es superagradable al tacto.
Paimon: Bueno, (Viajero), ¡vayamos a ver en otro sitio!
(Inspeccionan el cofre del tesoro)
Paimon: ¡(Viajero), mira, un cofre!
Paimon: Es tan bonito y está tan a la vista que parece que lo hubieran puesto ahí a propósito para tentarnos.
Una historia sin principio ni final (13) A lo mejor la llave está cerca.
Paimon: Sí, miremos en los alrededores. Tal vez encontremos la llave. Paimon se pregunta qué habrá en el cofre...
Una historia sin principio ni final (14) Tal vez no deberíamos jugar con fuego...
Paimon: P-puede ser... Quizá no sea lo más apropiado irrumpir en una habitación ajena sin permiso, abrir el cofre cerrado que hay en ella y marcharnos con los tesoros que contiene...
Paimon: Humm, ¿y si le preguntamos a Jean?
(Inspeccionan el armario)
Paimon: Esto no parece más que un armario corriente. ¿Qué pasa, (Viajero)? ¿Hay algo que te llame la atención de él?
Una historia sin principio ni final (15) Quizá veamos un león si entramos en él.
Paimon: ¿...?
Paimon: P-pero ¡¿cómo va a haber un león dentro de un armario?! Anda, deja de decir cosas raras y vamos a otro sitio a investigar.
Una historia sin principio ni final (16) Vámonos.
Paimon: Sí, vayamos a otro sitio a investigar.
(Inspeccionan los dulces de la mesa)
Paimon: ¡(Viajero), mira! ¡Aquí hay unos dulces que tienen buenísima pinta!
Paimon: Este tipo de dulces suelen ponerse malos fácilmente, pero... hasta la fruta de los pasteles parece superfresca, como si lo acabaran de preparar hace un momento. Con solo mirar, Paimon ya empieza a salivar...
Paimon: Oye, (Viajero), como no hay nadie más y los dulces se pondrán malos si se quedan aquí, ¿qué tal si... comemos un poco para que no se echen a perder?
Una historia sin principio ni final (17) No sé si es buena idea.
Paimon: P-puede que tengas razón... A lo mejor los preparó Lisa, y no estaría bien que nos los comiéramos sin su permiso.
Paimon: *Solloza*, Paimon se muere de ganas de comerlos, pero tienes razón, (Viajero), ¡mejor dejémoslo!
Una historia sin principio ni final (18) ¡No, Paimon! ¡Podría ser una trampa!
Paimon: ¡¿Eeeh?! ¿Qu-quieres decir que, en realidad, estos dulces son monstruos camuflados que devorarán a Paimon si intenta comerlos?
Paimon: Paimon no cree que eso sea posible, pero... a lo mejor los preparó Lisa, y no estaría bien que nos los comiéramos sin su permiso.
(Inspeccionan el escritorio)
Paimon: Estas páginas... Lo que pone en ellas está tan emborronado que ya no se entiende nada.
Paimon: ¿Esto que hay detrás de la mesa es un reloj? Sus agujas no se mueven, parece que no funciona.
Una historia sin principio ni final (19) "¡Detente, instante! Eres tan bello...".
Paimon: ¿Eh? ¿E-estás bien, (Viajero)? ¿Por qué dices de repente algo tan raro?
Paimon: *Ejem, ejem*, en fin, no parece que por aquí haya algo valioso. ¿Qué tal si buscamos en otra parte?
Una historia sin principio ni final (20) Vámonos.
Paimon: Sí, vayamos a otro sitio a investigar.
(Inspeccionan la cortina]
Paimon: Humm, ahora que Paimon se fija, esto parece un escenario, pero el telón debería estar en la parte frontal, ¿no? Al estar en la parte trasera, es como si estuviera escondiendo algo.
Paimon: En fin, Paimon supone que da igual. (Viajero), miremos en otro sitio.
¿?: ¡Vaaaaya, pero si tengo visita!
¿?: Llevo mucho tiempo esperando que alguien me visite. Solo quería dar una cabezadita, pero el sillón era tan suave que me quedé dormido en un profundo sueño...
Paimon: ¡Aaaaah! ¡El muñeco está hablando!
¿?: ¡Pues claro! Los muñecos de peluche hablan, ¿sabes? A ver, a ver... Ah, sí, en momentos como este, lo primero es presentarse.
¿?: Hola, estimados/as visitantes. Soy... soy...
¿?: ¿Quién soy?
Paimon: ¿Y nos lo preguntas a nosotros/as? A Paimon le parece que aún sigues un poco adormilado...
Una historia sin principio ni final (21) Eres el Barón Lobo.
Una historia sin principio ni final (22) Eres el famoso Caballero Honorario amado por toda la humanidad.
¿?: ¿Eeeh?
Paimon: ¡No le hagas caso, solo está bromeando!
Paimon: Por cierto, Paimon es Paimon, y este/a es (Viajero). *Fiu*, menos mal... No hemos perdido la memoria a pesar de estar en esta misteriosa sala.
¿?: Me van a tener que disculpar... Como he dormido durante tanto tiempo y he soñado con tantas cosas, ya no sé qué es real y qué no.
Lobezno: A ver... Creo que mi yo de ahora es un conserje a cargo de recibir a los visitantes. ¡Pueden llamarme Lobezno!
Paimon: De acuerdo, pero... si tanto dices que has soñado, nada de eso debería ser real, ¿no? ¿O te refieres a que todo es producto de tu imaginación?
Lobezno: ¿Es que lo imaginario no puede ser real? Vaya, qué sabios/as son... Yo, en cambio, estoy hecho un lío.
Lobezno: Ya sea que, debido a una terrible maldición, mi corazón quedara atrapado por un hielo que no se derrite y tuviera que sufrir una vida solitaria en la tundra...
Lobezno: Que jugara con Colmillo Blanco en un bosque brumoso a perseguir mariposas, cruzar arroyos borboteantes y pisotear la luna hasta hacerla pedazos...
Lobezno: O que me cubrieran con confeti al volver victorioso junto a mis compañeros de armas, e imaginara el gran honor que sería que su majestad la reina me condecorara...
Lobezno: Para mí, no hay ninguna diferencia entre eso y la realidad. De hecho, en uno de mis últimos sueños, soñé que la Srta. Bruja me decía en el jardín de senderos que se bifurcan...
Lobezno: “A partir de ahora serás un conserje, así que deberás ser hospitalario con los visitantes”.
Lobezno: Y así fue como llegué aquí. Tal y como les acabo de decir, llevo mucho tiempo esperando... ¡Pero por fin han llegado mis dos visitantes y por fin puedo hacer mi labor de conserje!
Lobezno: ¿Hay algo que quieran preguntarme?
Una historia sin principio ni final (23) ¿Quién es esa Srta. Bruja?
Paimon: Sí, ¿se puede saber quién es? Parece uno de los personajes de tus sueños, y al mismo tiempo no. ¡Para Paimon, es todo un misterio!
Lobezno: La Srta. Bruja es la Srta. Bruja, igual que ustedes son mis visitantes.
Lobezno: La Srta. Bruja y sus amigas... Ah, ¡sus amigas también son brujas! Todas ellas tienen poderes mágicos superincreíbles, como magia de creación, magia ilusoria...
Lobezno: La Srta. Bruja usa una pluma para hacer magia y tiene un tintero misterioso que contiene una “realidad ilusoria”. Lo lamí para ver a qué sabía y... Puaj, era muuuy amargo.
Lobezno: Como al resto de las brujas les gustaba mucho la magia de la Srta. Bruja, usaron magia de creación para transformar la realidad ilusoria en una ilusión real.
Lobezno: ¿Que cómo lo hizo? Yo tampoco lo sé. Al fin y al cabo, no soy más que un muñeco de peluche con relleno de algodón dentro de la cabeza.
(Dialogue returns to option selection)
Una historia sin principio ni final (24) Háblame de esta sala.
Paimon: Eso. ¿Qué es este lugar? Entramos por una puerta de la biblioteca que nunca se abría...
Lobezno: En ese caso, ¡felicidades! Aquí solo pueden entrar aquellas personas que hayan recibido una invitación.
Lobezno: Como ustedes gozan de ese privilegio, pueden invitar a sus amigos si quieren.
Lobezno: Limpiaré la sala y prepararé té y dulces para la ocasión. ¿Les importa si traigo algunas cosas un poco más dulces de lo normal?
Paimon: ¡Claro, no hay problema! Espera, ¡no! Paimon quiere saber dónde estamos primero. ¿Estamos en Mondstadt?
Lobezno: Vaya, qué pregunta tan complicada... Verás, es que... esta sala la creó la Srta. Bruja con magia, y yo no entiendo de esas cosas...
Lobezno: Sin embargo, como conserje, ¡les prometo que este lugar es muy seguro y muy cómodo! Lo único que tienen que hacer es divertirse.
(Dialogue returns to option selection)
Una historia sin principio ni final (25) ¿Qué hay de ese libro y la pelea de hace un momento?
Lobezno: ¡Tu actuación fue brillante! ¡No podía dejar de mirarte!
Paimon: ¿De qué actuación hablas?
Lobezno: Oh, la Srta. Bruja dijo que todas las páginas del libro representan un fragmento del presente.
Lobezno: Seguro que puedes hacer actuaciones tan brillantes como protagonista del escenario porque eres un/a visitante muy especial.
Lobezno: Las escenas de combates apasionantes son el ingrediente indispensable de muchas historias, ¿sabes? Bueno, también es que a mí me encanta leer ese tipo de historias.
Lobezno: ¿Cómo debería categorizarse un cuento que tratara sobre tus increíbles actuaciones? ¿Como un registro de batalla, unas crónicas de guerra, un relato militar o un libro bélico? ¡Ay, qué difícil elección!
Lobezno: En fin, si sigues dando actuaciones tan brillantes como esa... No. Por favor, ¡te ruego que sigas actuando para dejar escritas más páginas sobre el presente!
(Dialogue returns to option selection)
Una historia sin principio ni final (26) No tengo más preguntas.
Paimon: Aunque Paimon tiene más preguntas ahora que al principio, no parece que Lobezno sea un tipo malo, así que no pasará nada malo, ¿no crees? Además...
Paimon: Nuestro objetivo es recorrer Teyvat... Y tener la valentía de ir donde otros no se atreven es lo que nos llevará a alcanzarlo.
Lobezno: ¡Guaaaau, qué frase tan de aventurero!
Paimon: Jeje, ¡pues claro! Porque nosotros/as somos unos aventureros hechos y derechos/unas aventureras hechas y derechas.
Lobezno: ¡Yo también daré lo mejor de mí como conserje! Mi deber es proporcionarles un lugar de recuperación cuando estén cansados/as para que puedan reanudar sus aventuras llenos/as de energía.
Lobezno: Si sienten que no pueden más, vuelvan aquí a descansar. ¡Yo les daré todo lo que necesiten!
(Vuelven a inspeccionar la pintura)
Paimon: Ahora que Paimon lo piensa, Paimon cree haber visto a la persona de este cuadro en las ilustraciones de algún cuento infantil...
(Vuelven a inspeccionar el escritorio)
Paimon: Estas páginas... Lo que pone en ellas está tan emborronado que ya no se entiende nada.
Paimon: ¿Eh? Un momento, ¿podría ser este el “tintero misterioso” del que nos habló Lobezno?
Una historia sin principio ni final (27) A mí me parece un tintero normal y corriente.
Paimon: Puede ser, a lo mejor solo es impresión de Paimon. Al fin y al cabo, nadie pondría tan a la vista en una mesa un objeto mágico tan misterioso, ¿verdad?
Paimon: En fin, no parece por aquí haya algo valioso. Vámonos.
Una historia sin principio ni final (28) Deja que lo lama a ver a qué sabe...
Paimon: ¡Oye, no! ¡¿A qué puede saber la tinta?!
Lobezno: Guaaaau, ¡bravo! Otra actuación espléndida.
Lobezno: ¿Quieren aprender nuevas técnicas teatrales para hacer movimientos imponentes o elegantes? Pues como muestra de mi amistad, pueden intercambiar las Medallas de juguete que obtengan de los cofres por técnicas nuevas.
Lobezno: La amistad es algo genial, ¿verdad? Solo con decir la palabra, ya siento mucho calorcito tanto en el corazón como en la barriga.
Una historia sin principio ni final (29) Pues sí, la amistad es algo bueno.
Paimon: ¡Paimon también lo cree! Aunque eso de sentir calorcito en la barriga... A Paimon le preocupa un poco.
Una historia sin principio ni final (30) ¿Calorcito en la barriga? Vaya, se me ocurre algo para eso...
Paimon: Oye, Paimon es tu mejor amiga, ¡no una comida de emergencia que quite el ardor de estómago!
Paimon: En fin, volviendo al tema... ¿Las Medallas de juguete no son simplemente eso: juguetes? ¿Qué valor tienen para cambiarlas por otras cosas?
Lobezno: Si creen en ello, las Medallas de juguete pueden ser incluso más valiosas que el oro. Esa es la magia de la imaginación, o al menos eso dijo la Srta. Bruja, porque yo no entiendo de esas cosas...
Lobezno: Conocer técnicas teatrales es un deseo que se le pide a la Srta. Bruja, así que mientras ella lo considere un intercambio justo, no habrá problema.
Paimon: Humm, por alguna razón, Paimon está un poco preocupada... ¿Estas cosas no suelen pasar también en los cuentos? Ya sabes, le pides un deseo a una bruja a cambio de un precio imposible de pagar...
Lobezno: Oh, no, no se confundan, no hay de que preocuparse. En primer lugar, en tu ejemplo estás hablando de una bruja malvada, y en segundo lugar, ¿el precio no son las Medallas de juguete?
Paimon: ¿E-en serio?
Lobezno: ¡Claro! Y además... el que le pide deseos a la bruja soy yo, así que ¡el precio lo pago yo!
Una historia sin principio ni final (31) ¿Y te enorgulleces de ello?
Una historia sin principio ni final (32) Vaya, ahora me da vergüenza y todo...
Lobezno: Bueno, valdrá la pena porque me gustan mucho tus actuaciones. Me pregunto cuántas páginas en blanco le quedarán aún al libro y cuántos capítulos darán para escribir...
Lobezno: En fin, no se preocupen. Aunque ahora todas las páginas estén escritas, ¡más adelante se añadirán nuevas páginas en blanco!
Lobezno: No puedo esperar al día en que todas ellas estén escritas...

Historial de cambios[]

Versión 4.7
Una historia sin principio ni final se añadió al juego.

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Author: Barbera Armstrong

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Name: Barbera Armstrong

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Job: National Engineer

Hobby: Listening to music, Board games, Photography, Ice skating, LARPing, Kite flying, Rugby

Introduction: My name is Barbera Armstrong, I am a lovely, delightful, cooperative, funny, enchanting, vivacious, tender person who loves writing and wants to share my knowledge and understanding with you.